En los 2.000 m2 de jardín pasaremos ratos inovidables: cines de verano, guerras de agua, karaoke y divertidos juegos.

 

 

 

 

En una antigua casa de labranza del siglo XIX (220 m2) con una decoración cuidada y una rehabilitación perfecta. Vigas de madera vistas, suelos de madera y paredes de piedra y barro. Fresquita para pasar bien las siestas del verano y para dormir a pierna suelta.

 

 

 

 

La mejor televisión es un mirador hacia la naturaleza donde organizar una tertulia, tomar un café (ó un cubata) ó simplemente leer un libro

 

 

El entorno es espectacular. Un paraje de singular belleza junto al río Júcar en el que disfrutaremos de la experiencia de bañarse en el agua fresquita del río, paseos, salidas nocturnas, etc.

 
Interior de la casa muy espacioso con cocina, comedor, varias zonas de estar en las que organizar juegos, tertulias, etc.
 

 

 

Este es el aspecto del entorno a escasos 100 metros de la casa. Un bañito en el río resulta muy recomendable en los meses de verano.

 

 

 

 

 

 

 

Las habitaciones resultan francamente amplias y cómodas. Con tarima de madera y paredes de piedra y barro. La decoración está igual que hace doscientos años.

 

 

 

 
Patio interior y porche donde disfrutar de las noches de veranito. Aquí cenaremos algunas noches y desayunaremos. Rodeados de campo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ver más fotos